clínicas de rehabilitación

¿Se ha preguntado alguna vez cuáles son laslesiones de la rodilla más comunes que podemos sufrir y sus posibles tratamientos? A lo largo de esta entrada, querido lector, le contaremos un poco al respecto, para que pueda conocer un poco más de este tema, por si alguna vez llegara a requerir este tipo de asistencia médica.

En caso de lesionarnos de la rodilla, podemos solicitar un diagnóstico en una de las clínicas de rehabilitación en el país, una excelente opción en la Ciudad de México, es Abilita, un centro dedicado a la rehabilitación física, que cuenta con instalaciones de la más alta calidad y médicos especialistas que le brindarán la mejor atención y los cuidados que usted necesita.

La rodilla es una articulación que se encuentra en medio del muslo y la pierna, está formada por la unión de dos huesos muy importantes, es decir, el fémur y la tibia. Tiene en su interior un hueso, el cual se le conoce como rótula, el cual se encarga de realizar tareas como la flexión y la extensión.

Dicho lo anterior, es importante indicar que entre las lesiones más comunes de la rodilla que podemos sufrir, se encuentran:

  • Los esguinces. Los ligamentos son unas fibras que sostienen los huesos. Este tipo de lesión ocurre cuando uno o más ligamentos se estiran demasiado debido principalmente a un tirón o a una torcedura, hasta desgarrarse o romperse, lo que llega a ser muy doloroso, ya que se inflama y existe rigidez articular. Se recomienda aplicar inmediatamente hielo en la zona para bajar la inflamación y mantener elevada la pierna, además de mantener reposo por varios días.
  • Los desgarres. Ocurren cuando un músculo o un tendón se estira mucho y el tejido que se conecta con el músculo y el hueso se rompe, a causa de una torcedura. Otra de las causas de los desgarres agudos, puede ser por levantar inapropiadamente objetos muy pesados. Entre los síntomas de este tipo de lesiones están los calambres, hinchazón y la dificultad para mover el músculo. Al igual que con los esguinces se recomienda aplicar hielo aproximadamente durante 20 minutos, algunos médicos recomiendan repetir este proceso de 4 a 8 veces en un día.
  • Daños en el cartílago de la rodilla. Este tipo de tejido es el responsable de que funcione a la perfección la articulación de la rodilla, ya que tiene una gran capacidad de absorción de la tensión originada por una carga, sin embargo, este cartílago tiene una capacidad de carga que es limitada y que si llega a sobrepasarse y a resultar gravemente lastimada, no se regenerará, por eso hay que poner mucho cuidado para que no ocurra. Entre los síntomas que conllevan los daños en el cartílago de la rodilla, está el dolor y la hinchazón. Con frecuencia podemos notar algunos crujidos a la hora de mover la rodilla. El tratamiento para este tipo de lesiones requiere básicamente de realizar algunos ejercicios que permitan el fortalecimiento de los músculos y en caso de lesiones graves, cirugía. Al presentar este tipo de padecimiento, le recomendamos acercarse a las clínicas de rehabilitación para recibir la atención adecuada.
  • Lesiones en ligamentos. En la rodilla, hay dos tipos de ligamentos: el lateral interno y el lateral externo, ambos proporcionan sustento a la rodilla y le brindan estabilidad. Ambos ligamentos pueden romperse o sufrir esguinces si la pierna se tuerce al mismo tiempo que se mueve hacia los lados. Es muy común sufrir este tipo de lesiones en deportes como el rugby. Pueden clasificarse básicamente en tres tipos, dependiendo de su gravedad y del daño que presenten. Entre los síntomas que podemos encontrar en este tipo de padecimiento, está la hinchazón y el bloqueo de movimiento en la rodilla, además de sensibilidad en la parte interna de la rodilla. Se recomienda que un médico le realice una evaluación, la cual incluye una radiografía para descartar problemas mayores y antinflamatorios para contrarrestar la inflamación.
  • Lesiones en tejidos blandos. Los otros tejidos que componen la rodilla también pueden sufrir lesiones, es decir, los llamados “tejidos blandos” que no son huesos. Estas áreas también sufren lesiones, sobre todo en gente que se dedica a correr o hacer algún deporte que implique girar la pierna de la parte superior.

Entre los tratamientos en general que se recomiendan, pueden estar medicamentos antinflamatorios y analgésicos como el ibuprofeno o el paracetamol, dependiendo del dolor que se esté experimentando, si el dolor es muy agudo, el médico especialista puede llegar a recetarle algún otro medicamento que le ayude a sobrellevar su padecimiento. Si tiene alguna duda al respecto, es aconsejable consultar a su médico antes de automedicarse.

Otro de los tratamientos que llegan a recetar algunos especialistas es la fisioterapia, sobre todo en lesiones complejas. Este tratamiento consiste, la mayor parte del tiempo, en terapias de ejercicios en los que el paciente rehabilitará los tejidos afectados para poco a poco volver a sus actividades cotidianas fortalecido de la lesión, estirando poco a poco cada uno de los tejidos o huesos que se encuentran afectados. Esto puede variar dependiendo del grado de la lesión.

En algunos casos, se recomienda intervenir quirúrgicamente al paciente, para reparar el daño que presenta la rodilla sufrido por la lesión. Si usted, querido lector, se encuentra en uno de estos casos, le recomendamos ponerse en manos de un especialista o acudir a una de las tantas clínicas de rehabilitación que hay en el país, para obtener la atención que usted necesita.

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