centro-de-rehabilitacion-fisica-abilitaEn entradas anteriores hablamos sobre la importancia de la terapia física en la rehabilitación de uno de los padecimientos más comunes en el sistema musculoesquelético: la lumbalgia. En esta ocasión compartimos algunos de los ejercicios terapéuticos que, aplicados con otras técnicas por fisioterapeutas especializados en nuestra clínica de rehabilitación física Abilita, te ayudarán a recuperarse de este molesto y doloroso padecimiento en la espalda y prevenir futuras lesiones que te ocasionen algún grado de incapacidad o bien, que pueda convertirse en un padecimiento crónico.

Comenzaremos por explicar qué es y cuáles son los síntomas de este padecimiento:

La lumbalgia se produce por una distensión muscular en la zona lumbar de la espalda, es decir, por un movimiento que exige el estiramiento de los músculos más allá de sus capacidades. Las distensiones musculares pueden presentarse por diferentes razones, desde una sobrecarga o esfuerzo excesivo por actividad física, por falta de flexibilidad en la zona afectada o bien, en el caso de la lumbalgia, por sobrecarga en la zona lumbar provocada no necesariamente por actividad física sino por mantener una mala posición corporal durante largos períodos de tiempo, por alteraciones en las curvaturas de la columna y por enfermedades que afectan vértebras, tendones, músculos y articulaciones cercanas a las lumbares que generan inflamación en la zona.

Una lumbalgia se manifiesta como un dolor que puede llegar a ser intenso e incapacitante y estar asociado con un desgarre muscular o con otro tipo de padecimientos como artrosis, osteoporosis, hernias dicales, discartrosis, espondilolistesis ístmica, entre otros. Incluso, según estudios recientes, la lumbalgia puede estar asociada con factores psicológicos que llegan a producir dolores en la espalda.

De la misma manera, la edad influye en que se manifieste este tipo de padecimiento, siendo el sector de la población más joven el que presenta con mayor frecuencia dolor en la zona lumbar de la columna vertebral. Pero la lumbalgia no sólo se presenta como un dolor en lo que conocemos como espalda baja, sino que afecta la movilidad generando dolor irradiado hacia piernas, inglés y nalgas, áreas donde podremos sentir además de dolor y alteraciones en la movilidad, espasmos musculares.

Es de suma importancia que cuando sospechemos de una lumbalgia acudamos con un especialista médico a revisión, ya sea que el padecimiento sea producto de una mala postura, una consecuencia de otra enfermedad o bien, que hayamos sufrido de algún traumatismo, pues de esta manera podremos recibir la atención y tratamiento indicados para prevenir futuras complicaciones y aliviar nuestro dolor.

En la clínica de rehabilitación física y especialidades médicas Abilita contamos con un equipo multidisciplinario de especialistas en el tratamiento y rehabilitación de traumatismos y enfermedades del sistema musculoesquelético dispuestos a ofrecerte un servicio de primera categoría a un precio altamente competitivo, por ello somos una de las mejores opciones para tratar lumbalgias y otros padecimientos en músculos, huesos, articulaciones y ligamentos.

Luego del diagnóstico, el especialista determinará cuál es el tratamiento indicado para nuestra lumbalgia, dependiendo de la gravedad de la misma, de las causas que la originaron y de nuestra historia clínica.

El reposo, la aplicación de compresas frías y calientes para disminuir la inflamación y los medicamentos para aliviar el dolor son las primeras acciones que se toman para tratar una lumbalgia. Posteriormente el médico determinará un programa de tratamiento y rehabilitación física de la mano de un fisioterapeuta o de un especialista en ortopedia en caso de que sea necesario.

Los ejercicios físicos de rehabilitación para el tratamiento de la lumbalgia son clave en el proceso de recuperación de un paciente y están enfocados en recuperar la movilidad a través del fortalecimiento muscular y de la flexibilización del área afectada.

Se trabaja de manera integral el cuadro lumbar, el abdomen, los glúteos, el psoas, la cadera y los extensores de rodillas. Algunos de los ejercicios físicos para la rehabilitación de este padecimiento son los siguientes, se recomienda hacer diez repeticiones:

  • Sentado de rodillas con las nalgas sobre los talones desliza las manos por los muslos hasta alargar los brazos al frente sobre el suelo sin elevar los glúteos de los talones, como en posición de rezo. Sostén durante algunos segundos y regresa a la posición inicial ayudándote con los brazos.
  • Apoyando las rodillas y la palma de las manos sobre el suelo alineados con la cadera y hombros respectivamente (como si fuéramos a gatear), arquea y contrae la columna. Al contraer intenta mirar tu ombligo y al arquear eleva la mirada hacia el frente, al finalizar descansa con los glúteos sobre los talones como en el ejercicio anterior.
  • Partiendo de la posición de cuatro puntos voltea las manos hacia dentro de manera que los dedos queden encontrados pero conservando la alineación con los hombros, baja despacio el pecho hacia el suelo flexionando los codos y regresa lentamente.
  • Acostado boca arriba abraza las rodillas con tus brazos flexionando tus piernas hacia el pecho, con cada exhalación presiona los muslos hacia el pecho y en cada inhalación relaja. Repite sin elevar el tronco del piso.
  • Partiendo de la posición anterior, eleva tus rodillas hacia tu pecho con las piernas flexionadas sin ayuda de tus brazos en cada exhalación. Descansa apoyando las plantas de los pies en el piso y repite.
  • Acostado boca arriba flexiona las rodillas hacia el pecho alternando las piernas, simulando el movimiento que haces al andar en bicicleta. En esta posición mantén tus brazos relajados a tus costados y no te olvides de inhalar y exhalar tranquilamente.
  • En la posición de descanso boca arriba con las rodillas flexionadas, las plantas de los pies apoyadas en el piso coloca y los brazos a los costados, haz presión sobre las plantas y antebrazos y eleva tu pelvis hacia el techo, sostén unos segundos, regresa a la posición inicial y repite. Esto te ayudará a trabajar tus glúteos.
  • Partiendo de la posición de descanso del ejercicio anterior extiende tus brazos a los lados a la altura de los hombros (como en cruz) y lleva tus piernas flexionadas con las rodillas juntas a un lado de tu cuerpo para trabajar los oblicuos, regresa al centro y llévalas al otro lado.
  • Acostado boca abajo con los brazos a los costados del cuerpo intenta elevar tus piernas juntas y posteriormente alternando una y otra para trabajar la movilidad de la cadera.
  • Acostado boca abajo alarga tus brazos hacia el frente y elévalos al mismo tiempo, después alterna uno y otro y posteriormente eleva brazos, piernas y pecho a la vez.
  • Para descansar repite el primer ejercicio de posición de rezo y relaja tu espalda sosteniendo la posición varios segundos acompañando con una respiración tranquila.

Te recordamos que estos ejercicios de ninguna manera suplen la atención médica especializada y aunque pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda, un tratamiento y rehabilitación brindado por especialistas médicos en traumatología, ortopedia, medicina del deporte, fisiatria o fisioterapia, harán uso de más técnicas para lograr una recuperación óptima de la lumbalgia y diseñarán ejercicios especiales para tratar cada caso en particular. Te invitamos a que nos visites en nuestra clínica de rehabilitación física y especialidades médicas Abilita para tratar este y otro tipo de padecimientos que afectan tu calidad de vida: para nosotros lo más importante es tu salud.

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