FisioterapiaAl momento de definir el concepto de fisioterapia mucha gente suele confundirlo con otro que, si bien no refiere exactamente el mismo tipo de tratamiento, tiene ciertos puntos en común: la rehabilitación.

Se tratan, en realidad de conceptos muy relacionados entre sí, ya que para alcanzar la rehabilitación integral de un paciente se necesita realizar dicha terapia. Antes de definir bien el tratamiento del que hablaremos en este artículo es importante señalar las diferencias notorias que existen entre ambos.

Una descripción muy general y somera de la fisioterapia señalaría que su objetivo principal es que cualquier persona pueda restaurar las funciones motrices de su cuerpo. En cambio, la rehabilitación es un proceso más complejo que abarca distintos tipos de tratamiento especializado con el fin de que el paciente en cuestión pueda tener un buen desarrollo general.

Los fisioterapeutas tienen áreas de trabajo cuyas necesidades son particulares, entre las que se pueden contar las instituciones que se enfocan a trabajar con personas de capacidades especiales, los asilos, los hospitales e inclusive los laboratorios y los procesos de investigación.

Su campo de desarrollo abarca desde los tratamientos más básicos hasta los que requieren de un mayor análisis, constancia y esfuerzo. Sin embargo, es importante subrayar que las áreas de trabajo que hemos señalado no son las únicas, ya que existen consultorios especiales y servicios particulares para aplicar dicho tratamiento o, por ejemplo, también está el caso de los spas y zonas deportivas y de entrenamiento privada donde la presencia de un fisioterapeuta es necesaria.

Pero vamos por partes y empecemos por dar una definición más precisa de dicho concepto. La palabra tiene dos raíces griegas y una traducción aproximada bien podría ser “régimen o tratamiento con medios naturales” o sin agentes externos durante el proceso en sí, como lo pueden ser una intervención quirúrgica o la medicación.

Se puede decir también que este método y todo lo que lo abarca tiene un punto de separación muy marcado con el de otras ramas de la medicina. El fisioterapeuta analiza los factores que influyen en el desarrollo de la persona que se va a tratar (accidentes, hábitos, problemas congénitos), específicamente en lo que corresponde a las funciones motrices de toda persona, y partiendo de los resultados de dicho estudio, ofrece soluciones y un procedimiento cuyos ejercicios, precisos y específicos para este fin, mejorarán las capacidades o atenuarán en este sentido los problemas del paciente.

¿Cómo saber en qué caso se debe o no aplicar fisioterapia?

En los casos en que una persona puede perder o atrofiar de manera irreversible o parcial las funciones motrices de diversos órganos resulta necesario la intervención y el tratamiento determinado por un fisioterapeuta. No está por demás recalcar que el tratamiento que establezca el fisioterapeuta es el resultado de diversos análisis, estudios, pruebas y resultados médicos que han arrojado décadas de estudio.

Algunos datos esenciales

El trabajo del fisioterapeuta también se puede apoyar en algunos tratamientos externos con el fin de obtener la correcta recuperación del paciente: tratamientos que se apoyan en la electricidad, el masaje y la estimulación de las áreas afectadas o el “entrenamiento” de dicha parte, a través de ejercicios precisos, para recuperar la movilidad.

Para tener un buen cuadro (un diagnóstico certero) sobre la situación de la persona que será tratada es necesario someterla antes a diversas pruebas para conocer a fondo qué tan afectada está la parte y las capacidades que aún tiene; esto ayudará a saber qué tratamientos son los adecuados correspondiéndose, por supuesto, a qué tanta o qué tipo de movilidad hay en los órganos o zonas afectadas, y en qué momento podrán realizar nuevas pruebas para seguir con un tratamiento paulatino, equilibrado y efectivo.

Tomando como punto de partida todo lo que hemos descrito, la fisioterapia es una especialidad médica que requiere de estudio y preparación educativa para poder ejercerla.

Uno de sus principios es entender que las capacidades motrices son una parte fundamental del desarrollo y el buen estado físico de toda persona. Por ello todo el tratamiento, y los ejercicios y procesos auxiliares que la conforman, tienen como fin  detectar en el momento correcto cualquier posible afectación así como regenerar su funcionamiento y detectar hábitos o situaciones que pueden dañar la capacidad motora. Un buen fisioterapeuta puede hacer que la vida diaria de cualquier individuo cambie para bien de forma profunda.

Un buen profesional en fisioterapia sabe que el diagnóstico de cada paciente es individual o particular, por lo que conocer el cuadro clínico de la persona es un pilar básico para obtener los resultados esperados.

Recalcamos tanto en este punto, porque aquella persona que requiera de este tratamiento y su historial no sea bien revisado o sea tomado a la ligera, deberá considerar que potencialmente está solicitándole un servicio a un aparente profesional, alguien no capacitado o un mero embaucador, sin un título y sin el conocimiento meticuloso que requiere poder determinar un diagnóstico con los ejercicios que le corresponden.

Seguir el tratamiento que da un profesional puede equivaler a decidir automedicarse para tratar una enfermedad o padecimiento de índole delicada, lo cual, por mero sentido común puede tener consecuencia irreversible en las correctas funciones motrices de la persona e, inclusive, empeorar el estado en el que se encuentra el paciente.

En Abilita nos hemos caracterizado por ser un centro de rehabilitación integral respaldado por el testimonio de cientos de pacientes que han mejorado exponencialmente su calidad de vida. No deje su salud en manos de charlatanes

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