Clínica-de-rehabilitaciónEn algunas ocasiones puede llegar a pensarse que las únicas personas que necesitan de ejercitarse o de mantener los músculos en buen estado, son aquellos que se dedican a deportes de alto rendimiento, o personas con mucha actividad física.

Sin embargo, los recientes estudios han demostrado que una persona con actividad regular también debe realizar algunos ejercicios o rutinas que le permitan tener en buena estado su aparato musculatorio. Como ya hemos comentando en artículos anteriores, uno de los mayores intereses de nuestra clínica es desarrollar una atención integral a todos los problemas que se puedan presentar en el sistema muscular y óseo.

Por eso, una de nuestros servicios es el del fortalecimiento muscular, que puede llegar a ser necesario no sólo en caso del tratamiento que normalmente se sugiere llevar cabo después de haber sufrido cualquier tipo de accidente, sino, también en personas que han llegado a cierta edad o que padecen algún tipo de enfermedad en el que se necesario mantener los músculos y huesos en buenas condiciones para no afectar o imposibilitar las capacidades motoras que normalmente tiene el cuerpo humano.

Es por eso que hemos preparado una serie de recomendaciones que pueden servir para realizar rutinas que le permitan tener un acondicionamiento regular para mantener el cuerpo en buen estado. Es posible que se dé cuenta de nuestro énfasis en los ejercicios que pueden ser practicados desde casa o que se ajustan a las necesidades de las personas que tienen una rutina de trabajo demandante.

Todo esto obedece a las exigencias que nos establece la vida moderna, buscando encontrar mejores maneras que nos permitan tener un cuerpo fuerte y sano. Por ejemplo, muchas personas pasan la mayor parte del tiempo sentadas, y aunque pareciera que bajo esa posición nos encontramos seguros, lo cierto es que tanto los músculos como los huesos se desgastan, entonces, en cualquier actividad física que hagamos, por muy leve que sea esta, corre el riesgo de que suframos algún tipo de lesión que nos lleve a la necesidad de acudir a alguna clínica de rehabilitación.

Así, que cada uno de estos ejercicios pueden prevenir esas incomodas y doloras situaciones.

Antes de realizar cualquier tipo de actividad física o de ejercicio, por muy leve que éste sea, tiene que ser antecedido por ejercicios de calentamiento, que pueden consistir básicamente en una serie de estiramientos que prepare a su cuerpo para el movimiento muscular, pues si no estamos acostumbrados a ejercitarnos de manera constante, el cuerpo puede resentir estos movimientos como bruscos, ocasionándonos algunas lesiones prematuras. Los estiramientos pueden durar de dos a cinco minutos, a continuación le ofrecemos algunas de las opciones por la que puede optar:

  • Dentro del espacio en el que se haya dispuesto para trabajar, camine de manera recta, usando sólo los talones y las puntas de los pies.
  • Cuando haya llegado al otro extremo, regrese movimiento los brazos de manera pendular, tratando de ir sincronizando los movimientos de cada uno.
  • En el mismo lugar donde está parado, trote sin moverse pero elevando lo más posible las rodillas.
  • Si tiene escaleras, una manera de calentar es subir y bajar de ellas con un trote ligero.
  • De nuevo, parado en un lugar fijo, incline su torso hacia la izquierda, estirando al mismo tiempo el brazo del mismo lado. Luego haga lo mismo con el brazo y el lado derecho del torso.
  • Realice cada uno de estos ejercicios previos al menos por un minuto, ya que hayan pasado cinco o seis minutos de ejercicio de calentamiento, de unos cuantos segundos para descansar y pasar ahora sí a los ejercicios de fortalecimiento muscular:
  • Si tiene la posibilidad de ir a un lugar en el que haya barras de ejercicio, colóquese en medio de ellas, estas tienen que llegar más o menos a la altura de su cintura.
  • Apoye sus manos en las barras y luego suba y baje todo su cuerpo, tratando de cargar todo el peso del mismo con los brazos. Si no lo logra hacer por completo la primera vez, no se preocupe, pues dependiendo de la constancia que lo haga, sus brazos irán adquiriendo condición.
  • Párese de lado frente a una pared lisa, apoye su mano en ella y flexiónela para que quede junto a la pared. Luego levante la pierna derecha y elévela hasta formar un ángulo de noventa grados. Cuando la pierna esté en esa posición muévala hacia el lado opuesto, después intente hacer lo mismo con la pierna izquierda.
  • Apoye su espalda en la pared, procure tener sólo esta parte del cuerpo pegada a la pared. Después flexione un poco la cadera y posteriormente contraiga los músculos de la espalda, los glúteos y los de la parte lateral de las piernas. Puede realizar 10 repeticiones de los mismos, ir alternando con descansos de un segundo.
  • También puede trabajar auxiliado de pesas, o si no cuenta con ellos busque un objeto que pese alrededor de un kilogramo y que pueda sostener fácilmente con su mano. Tome el objeto elegido y estire la mano, luego, flexiónela hacia su hombro, haga cinco repeticiones con cada mano.

Con cada uno de estos ejercicios, usted estará en la disponibilidad de crear una rutina de al menos diez minutos. Lo importante es que conforme vaya avanzando el tiempo pueda ir aumentando la duración de la rutina de ejercicio, por ejemplo, hasta llegar a ejercitarse más o menos una hora al día.

Después de que haya logrado crear una rutina diaria tiene que tratar de no interrumpirla, quizás si en algún momento ya no tiene tanto tiempo como lo tenía antes, lo que puede hacer es realizarla por quince o diez minutos antes de ducharse por la mañana o un par de horas antes de irse a dormir. No lo haga después de comer porque puede causar interrupciones en el proceso de digestión.

Otro momento en el que puede realizar su rutina es saliendo del trabajo. Identifique si cerca de su casa hay algún tipo de parque en el que pueda realizar estos ejercicios, pues en algunos se han instalado una serie de aparatos que facilitan el ejercicio.

Estoy ejercicios también pueden ser funcionales si usted acaba de ser dado de alto de alguna clínica de rehabilitación, o después de haber terminado un proceso de rehabilitación momentos en los que es importante tonificar nuestros músculos, sobre todo los que se vieron afectados.

Si usted se encuentra en la búsqueda de una clínica de rehabilitación lo invitamos a conocer a nuestra clínica y especialista, una de nuestras mayores preocupaciones es la recuperación integral de nuestros pacientes.

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