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En nuestra vida cotidiana estamos expuestos a sufrir diferentes tipos de lesiones y las razones pueden ser muy diversas. Comúnmente pensamos que las lesiones son exclusivas de personas que practican deportes u otro tipo de actividades físicas, pero la realidad es que cualquiera persona puede lesionarse en cualquier momento. Si bien es cierto que existen actividades que nos ponen en un riesgo mayor, un estilo de vida sedentario y problemas de sobrepeso y otros padecimientos como la diabetes, nos pueden volver más vulnerables a lesionarnos y ver afectada nuestra movilidad.

Las lesiones se entienden como daños al cuerpo causados por accidentes, golpes, caídas, quemaduras, uso de armas, entre otros, y pueden ir desde rasguños y pequeñas cortadas en la piel hasta las que generan fuertes hemorragias y ponen en riesgo nuestra vida. Como podemos ver, las causas de las lesiones, así como sus tipos y gravedad, son variables pero las más comunes son las que afectan al sistema musculoesquelético, como torceduras, esguinces, fracturas y dislocaciones. En este sentido, una lesión que afecta al sistema musculoesquelético, por tanto afecta la movilidad del cuerpo causando una discapacidad temporal o indefinida, ya sea parcial, afectando sólo un miembro o área del cuerpo o general, en cuyo caso la mayor parte del cuerpo o el cuerpo en su totalidad ve disminuidas sus capacidades funcionales.

Los deportistas, bailarines y las personas con trabajos que involucran un esfuerzo físico, por lo regular presentan lesiones causadas por la fatiga, la sobrecarga, el sobreesfuerzo y por la repetición de movimientos, muchas veces asociados con falta de descanso, de una buena alimentación y por errores en la manera en que ejecutan los movimientos, ya sea por un mal entendimiento de la técnica o bien, por problemas de postura. Es común que este grupo de personas, debido a las exigencias de sus actividades, lleguen a acostumbrarse a sentir molestia o dolor y no atiendan una lesión de manera oportuna, pues eso implicaría tener que abandonar su trabajo o entrenamiento, y cuando acuden a las clínicas de rehabilitación física los padecimientos que presentan son mucho más graves y pueden derivar en padecimientos crónicos.

Por otra parte, quienes realizan actividades que no implican grandes esfuerzos físicos, por ejemplo, las personas que trabajan en una oficina, también suelen presentar lesiones que en primer momento posiblemente no asocien con una lesión como tal sino con una molestia que poco a poco comienza a volverse parte de su vida cotidiana. Tal es el caso de los dolores de espalda, de cuello y de muñecas, que se presentan por pasar muchas horas frente una computadora en una posición que resulta dañina para el cuerpo y que también puede derivar en padecimientos graves y crónicos si no se les da la atención necesaria. La inactividad también nos hace más vulnerables pues los músculos y huesos se debilitan y podemos desarrollar otro tipo de enfermedades que paulatinamente atrofian nuestro sistema musculoesquelético.

Además, independientemente del tipo de actividades de una persona en el ambiente académico o laboral, hay muchos factores a los que una persona que vive en la ciudad de enfrenta día a día. El mal estado de los espacios públicos por los que se transita a diario, las inundaciones y el tráfico, por sólo mencionar algunos, nos ponen en riesgo ¿de qué manera? Bien, todos nos hemos encontrado con banquetas agrietadas, coladeras destapadas, baches, caminos en mantenimiento sin la señalización necesaria, puentes peatonales literalmente cayéndose a pedazos, todo lo anterior hace que al movernos en la ciudad, ya sea caminando, en bicicleta o en algún vehículo motorizado, sea mucho más sencillo accidentarnos.

Si sumamos lo anterior a la cantidad de personas que habitan en una ciudad tan grande como la Ciudad de México y la velocidad a la que se vive nos encontramos con factores psicológicos que incrementan los riesgos. El estrés es un factor que acompaña a la mayoría de las personas en el día a día, generando tensión muscular que disminuye la velocidad de respuesta y favorece la acción de las lesiones, además disminuye nuestra atención y por tanto, es muy fácil que no veamos por donde caminamos, no percibamos a las personas a nuestro alrededor y podemos tropezar, chocar o bien, ocasionar que alguien más lo haga.

Como hasta ahora hemos visto, el riesgo de lesionarse es una realidad en la vida cotidiana y por ello es importante conocer las clínicas de rehabilitación física que existen en la Ciudad de México para acudir a ellas cuando presentemos una lesión o enfermedad que afecte a nuestros huesos, músculos, articulaciones o ligamentos. En Abilita somos una de ellas y estamos comprometidos a ofrecer la mejor atención y servicio a nuestros pacientes. Contamos con un equipo multidisciplinario de especialistas altamente calificados para diagnosticar, tratar, prevenir y rehabilitar lesiones en el sistema musculoesquelético, causadas por traumatismos o por enfermedades congénitas o adquiridas.

Si has sufrido de algún traumatismo o presentas dolores en músculos, huesos y articulaciones, ya sea por padecimientos como artritis, o bien, ocasionados por el estilo de vida que llevas, no dudes en acudir a nuestras instalaciones donde te ofreceremos el tratamiento y programa de rehabilitación ideal para mejor tu estado de salud.

Nuestra clínica de rehabilitación física integral y especialidades médicas Abilita está ubicada en la Roma-Condesa y ofrecemos una atención integral e individualizada a un precio altamente competitivo, es por eso que si de clínicas de rehabilitación física se trata, en Abilita somos la mejor opción.

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