Por qué necesitas un traumatólogo Por qué necesitas un traumatólogo – Abilita
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Antes de considerar cualquier tipo de solución mágica para la lesión resultante de un accidente reciente, quizá primero quieras consultar terapias de un traumatólogo experto. ¿Por qué es necesario acudir con uno? A continuación te explicamos.

Imaginemos dos escenarios. En el primero, eres un deportista de alto impacto, en el segundo, una persona con una actividad física regular. En ambos casos sufres un accidente. ¿Cómo proceder?

Primer caso. Eres corredor, tienes alrededor de veinte años, es decir que te encuentras en un estado de salud prácticamente bueno, que no se ha visto aún deteriorado por el paso de los años. Tu alimentación es regular, pero tu metabolismo es bueno. Tienes energía para mantenerte activo todo el día.

Tu entrenamiento es religioso: de lunes a viernes, cada semana. Corres al menos siete kilómetros. Amas tu cuerpo, lo cuidas tanto como tus actividades cotidianas lo permiten. Sin embargo, un día, debido a un mal paso durante la carrera, te luxas el tobillo. ¡Así es! ¡Tanto cuidar tu cuerpo resulta en una lesión! Y ni siquiera es algo que hayas podido evitar porque ese mal paso no fue culpa de una superficie irregular, de lluvia, o de zapatos deportivos incorrectos, sino simplemente de un momento de poca suerte.

Piensas que no es para tanto, que en poco tiempo sanará y estarás corriendo nuevamente. Sin embargo, el dolor es fuerte y no puedes evitar comprar medicamentos para mantenerlo a raya. Los días pasan y no ves que tu pie sane. ¡El dolor es insoportable! Es entonces cuando decides acudir con un traumatólogo. Hey, no te culpes, no eres la única persona que hace eso…

Pasemos al siguiente escenario. Eres una persona mayor, de unos sesenta años. Durante toda tu juventud te mostraste fuerte, sin problemas de salud realmente. Por ello, aún continúas vagando por la ciudad, siendo indomable, independiente. Sin embargo, un día, entre el ajetreo de la Ciudad de México, encuentras que ya no te es tan fácil caminar entre todos.

Decides que no es para tanto. Que todo está en la mente: la vejez. Así que continúas tus diarios trayectos de tu hogar al restaurante, del restaurante al mercado o a la biblioteca, de regreso a tu hogar y más tarde, quizá al parque. Entre todos estos sitios, el cansancio entra a jugar. Es así como un día, sin más, tus piernas sucumben y en al subir a una banqueta, también das un mal paso y también luxas tu tobillo.

Ya que durante toda tu vida has asistido pocas veces con un traumatólogo, o con un doctor en general (por tu buena salud), en realidad piensas que no es necesario asistir a una consulta. Ya pasará.

No obstante, no sucede así. Resulta que cambias de opinión al siguiente día, porque tu hijo o tu nieto te ha hecho entrar en razón. Ya no eres un jovencito que puede darse el lujo de soportar el dolor o volver a formar las partes de su cuerpo con facilidad.

En ambos casos, has esperado hasta que la incomodidad fuera suficiente como para hacerte cambiar de parecido. ¡Mala decisión! De hecho, lesiones como ésta pueden empeorar conforme pasan los días. ¿Por qué? Porque no reciben la atención especializada inmediata. Aún con medicamentos, la inflamación puede continuar allí, evitando que se note en seguida la luxación de ambas partes del pie. Además, puede dañar ligamentos y nervios…cosa que es sumamente dolorosa también. Así que ¿cuál es la razón necesaria para continuar sufriendo estas implicaciones? El no obtener descanso como tal o el no reducir la hinchazón o continuar apoyando el pie puede realmente causar complicaciones. Incluso puede causar una fractura que antes no estaba allí.

Si aplicas presión (en forma de masaje, por ejemplo) o si tratas de colocar ambas piezas en su sitio, probablemente de dañes más. Por eso es que no debes esperar para acudir con un traumatólogo. Él sabe exactamente qué hacer para devolverte tu salud. Un examen de rayos X, por ejemplo, podrá mostrar con mayor exactitud la clase de luxación que has tenido, cómo se encuentran las partes de tu cuerpo mal puestas, qué nervios y tejidos están siendo dañados.

Con esta información específica es mucho más preciso saber cómo proceder. Incluso las medicinas serán bastante más efectivas. Las prácticas relacionadas a los cuidados serán detalladas. Claro que tendrás que seguir las instrucciones al pie de la letra para garantizar una sanación eficaz y rápida. No quieres tener que apoyarte más en tu otro pie ¿cierto? Al contrario, con las indicaciones de tu médico especialista, el traumatólogo, podrás recuperar la salud total o casi totalmente. Depende en cierta medida de lo rápido que acudas con él y de lo fiel que sigas las instrucciones.

Ahora lo sabes. No se trata de un simple dolor de cabeza. Cuando sucede un accidente que afecta a tus músculos y huesos, debes saber que es importante no dejarlo pasar. ¿Por qué? Pues simplemente estás restando importancia a este sistema que es fundamental para mantenerte en movimiento, para soportar el resto de tu cuerpo en sus actividades diarias, sí, el sistema musculoesquelético.

Por lo general, este tipo de afectaciones dejan reminiscencias si no se atienden al momento. No permitas que esto suceda. No importa si tienes veinte años o sesenta o alguna edad anterior o mayor a estas. Asegura tu bienestar tan sólo tomando la decisión que sabes que es correcta: asiste a una clínica de traumatología y ortopedia como Abilita.

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